Acudía a tu auxilio de forma in me dia ta: "Hola, qué tal?", tu sonrisa yp e r d í por goleada. Te apoderaste al instante de mi ocio y al fin y al cabo, pude entender que hiciste negocio. Una ráfaga de balas seductoras, no lograban vulnerar una coraza idiota.. Y con mi seguridad ya en la miseria... Fuimos por un café, juntos, los 3: Vos, yo y tu histeria.Que placer verte otra vez.
(Nos decimos sin hablar)
//
(Nos decimos sin hablar)
//
No hay comentarios:
Publicar un comentario